XXII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

CICLO C

MONICIÓN DE ENTRADA

Queridos hermanos, en el vigésimo segundo domingo del tiempo ordinario, el Señor nos instruirá con su palabra para que actuemos siempre con humildad y sencillez, trabajando desinteresadamente por los demás.

Sean todos bienvenidos a esta celebración eucarística Pidamos al Señor un corazón sencillo y comencemos esta celebración, entonando juntos el canto de entrada

 LECTURAS

PRIMERA LECTURA: En la primera lectura el autor reflexiona sobre la humildad; meditemos y hagamos vida la primera frase, "hijo mío, en tus asuntos procede con humildad y te amaran más que al hombre generoso. Escuchemos.

SEGUNDA LECTURA:  Narra el autor de la segunda lectura que en Antiguo Testamento nuestros hermanos se acercaban a Dios valiéndose del trueno, del fuego... Nosotros nos acercamos a Dios a través de Jesús. Escuchemos. 

EVANGELIO Jesús se aprovechó de un banquete para darles una enseñanza a quienes escogían los primeros lugares, no te sientes en el principal; y al anfitrión le pide que invite a los pobres y Dios lo recompensará. Escuchemos. 

 OFRENDAS: Con las ofrendas de pan y vino, ofrezcamos al Señor nuestro corazón humilde, sencillo y desinteresado

ORACIÓN UNIVERSAL

SAC.:  Pidamos, hermanos al Señor misericordioso que, en su infinito amor por nosotros, escuche las súplicas de su pueblo. Oremos diciendo:

TODOS:  Santifica, Señor a tus hermanos. 

  1. Oremos, hermanos, por la Iglesia santa, católica y apostólica, para que el Señor la haga crecer en la fe, la esperanza y la caridad. Oremos.
  2. Roguemos al Señor por los gobernantes y los políticos, por los responsables de la administración pública, especialmente por la Presidenta de la República, para que busquen con sinceridad la justicia, el desarrollo de México y la paz para todos. Oremos.
  3. Roguemos por los que ayudan a los pobres o hacen obras de misericordia en favor de sus hermanos, para que Dios premie abundantemente el bien que hacen. Oremos.
  4. Roguemos también por las almas de todos los difuntos, para que Dios, en su bondad, quiera admitirlos entre sus santos y elegidos. Oremos. 
  5. Roguemos finalmente por nosotros, para que el Señor nos conceda perseverar en la fe, crecer en el conocimiento del Evangelio y profundizar en la practica de la caridad. Oremos.

SAC.:  Dios nuestro que invitas a pobres y pecadores al banquete alegre de la nueva alianza, escucha nuestras oraciones y haz que sepamos honrar a tu Hijo en los enfermos y en los humildes, a fin de que, alrededor de tu mesa, nos reconozcamos mutuamente como hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

TODOS: Amén