CICLO C
MONICIÓN DE ENTRADA
Queridos hermanos. Bienvenidos a la fiesta del Señor en el vigésimo primer domingo del tiempo ordinario. La iglesia nos acoge a todos por igual, y hoy nos convoca a celebrar ese banquete universal en el que Cristo se nos ofrece como alimento que nos da la vida eterna.
Conscientes de ser parte de esta Iglesia que acoge a los hombres de toda raza y cultura, comencemos alegres esta celebración. De pie, cantamos
LECTURAS
PRIMERA LECTURA: Isaías nos recuerda que Dios congrega a todas la naciones para mostrarles su gloria. También nos anuncia que algunos serán enviados a lugares donde no conocen a Dios para vean su gloria. Escuchemos.
SEGUNDA LECTURA: Aceptemos como bendiciones las exhortaciones que vienen de Dios para mejorar nuestra vida. La corrección, que viene de Dios, al inicio nos parece amarga, pero al final trae frutos de paz y santidad. Escuchemos.
EVANGELIO: Jesús en el Evangelio de hoy nos responde la pregunta: "Señor, ¿es verdad que son pocos que se salvan?" aceptemos como programa de vida la respuesta, "esfuércense en entrar por la puerta que es angosta". Escuchemos.
OFRENDAS: Ofrezcamos Vino y Pan, y con ellos, nuestra disponibilidad para evangelizar a los que desconocen a Dios
ORACIÓN UNIVERSAL
SAC.: Pidamos, hermanos, al Señor que venga en nuestro auxilio y, por el honor de su nombre, escuche nuestra oracion. Oremos diciendo:
TODOS: Concédenos, Señor tu Espíritu.
SAC.: Dios nuestro, que invitas a los hombres a entrar por la puerta estrecha de la cruz hacia el gozoso banquete de tu reino, escucha nuestras oraciones y danos la fuerza de tu Espíritu, para que, siguiendo las huellas de tu Hijo, tengamos parte en la mesa festiva de su gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor,
TODOS: Amén