XXX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

CICLO A

MONICIÓN DE ENTRADA

Queridos hermanos. Estamos reunidos para celebrar la Santa Misa en el trigésimo domingo del tiempo ordinario. Sean todos bienvenidos.

La ley y los profetas es resumida hoy en el amor a Dios y al prójimo. Ese mismo amor nos une en torno al altar de Jesús para esta gran celebración, que comenzamos de pie y cantando juntos con alegría.

 

LECTURAS

PRIMERA LECTURA:  El pueblo fue liberado de la esclavitud  y ahora Dios lo convoca a actuar con respeto para con el prójimo, sobre todo con los más vulnerables porque Dios cuida de todos, en especial del pobre. Escuchemos. 

SEGUNDA LECTURA:  Tesalónica es una comunidad comprometida con Jesucristo y dócil al Espíritu Santo; Pablo afirma que es modelo para otros creyentes. Vivir y compartir la Palabra de Dios, es tarea de todos los cristianos. Escuchemos. 

EVANGELIO: Un doctor de la Ley le pregunta a Jesús. "¿Cual es el mandamiento mas grande de la Ley?". La respuesta es sencilla y es compendio de todo, amar a Dios y al prójimo con entrega total. Escuchemos.

 

OFRENDAS:  Cristo, muerto y resucitado para nuestra salvación, es nuestra gran ofrenda al Padre. Por eso, junto al pan y al vino, presentemos los esfuerzos que realizamos para que otros hermanos sufran menos.

ORACIÓN UNIVERSAL

SAC.:  Confiados en que la oración de los pobres llega hasta el Señor, elevemos cono humildad nuestras peticiones a Dios. Oremos diciendo:

TODOS:  Bendice, Señor a tu pueblo.

  1. Por la santa Iglesia, para que sea siempre un ejemplo de desprendimiento, de espíritu de servicio, de sencillez y de amor de Dios. Oremos.
  2. Por todas las familias, para que permanezcan unidas en el amor a Dios y al prójimo. Oremos
  3. Por los pobres y los enfermos, para que encuentren apoyo y compañía en quienes los rodean. Oremos.
  4. Por los médicos, para que en el ejercicio de su profesión sean presencia eficaz del amor misericordioso del Padre. Oremos.
  5. Por nosotros, para que con nuestra manera de vivir seamos luz para nuestros hermanos que viven alejados de Dios. Oremos. 

SAC.: Dios nuestro, escucha nuestras oraciones y haz que, llenos de tu Espiritu, abandonemos los idolos, nos volvamos sinceramente a ti y cumplamos plenamente el mandamiento de amarte a ti con todo el corazon y al projimo como a nosotros mismos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

TODOS: Amén