XXV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

CICLO A

MONICIÓN DE ENTRADA

Queridos hermanos. Como una sola familia nos reunimos nuevamente en la casa de Dios para celebrar la Cena del Señor. Sean todos bienvenidos.

Estamos ya en el vigésimo quinto domingo dentro del Tiempo Ordinario, y la liturgia nos trae una parábola digna de profunda meditación sobre las tarifas que Dios tiene para premiar nuestro trabajo en su viña. Nuestros planes no son los suyos. La justicia y la bondad de Dios sobrepasan nuestros cálculos humanos.

Dispuestos a aceptar el llamado que Dios hace a cada uno de nosotros, comencemos esta celebración entonando todos el canto de entrada.

 LECTURAS

PRIMERA LECTURA:  Dios quiere que lo busquemos, porque es un Dios maravilloso y si alguien lo abandonó que no dude en regresar a Él porque lo único que encontrará será un Dios rico en el perdón. Escuchemos. 

SEGUNDA LECTURA:  San Pablo. casi al final de su vida, nos dice cuáles deben ser nuestras palabras conforme avanzamos en edad, que "Cristo sea glorificado en mí" y nos exhorta a llevar un vida digna. Escuchemos. 

EVANGELIO: El evangelio de hoy nos habla de la confianza en Dios porque, sea que nos llame a trabajar a su viña a la primera o a la última hora, todos recibiremos el reino de Dios. Evitemos los reclamos y las envidias. Escuchemos. 

 

OFRENDAS: Alabemos a Dios por todos los dones que de Él recibimos y llevemos al altar nuestras ofrendas de pan y vino

ORACIÓN UNIVERSAL

SAC.:  Oremos, hermanos, por todos los hombres y por todas sus necesidades, para que nunca falte a nadie la ayuda de nuestros amor. Oremos diciendo 

TODOS:  Has, Señor, que caminemos por tu senda.

  1. Por la santa Iglesia de Dios, especialmente en Corea, regada con la sangre de sus mártires Andrés Kim, Pablo Chong y sus compañeros, e invitada a coronar su fe con el amor y la perseverancia. Oremos
  2. Por la paz en el mundo, para que todos contribuyamos a conservarla con aquello que esté a nuestro alcance. Oremos.
  3. Por las autoridades civiles y sus colaboradores, para que promuevan el bien para todos. Oremos.
  4. Por los trabajadores que han perdido su fuente de ingresos, por los jóvenes que no pueden trabajar, por los pequeños empresarios que viven en dificultades, para que encuentren solución a sus necesidades. Oremos
  5. Por los que trabajan en los servicios sociales y la atención a los pobres, tanto en instituciones civiles como de la Iglesia, para que Dios les dé la fortaleza y el acierto que necesitan en su labor. Oremos.
  6. Por nosotros, para que Dios nos dé salud y buen humor, y nos bendiga por su bondad. Oremos

SAC.:  Padre justo y Dios lleno de bondad, que das lo mismo a los primeros que a los últimos , escucha nuestras oraciones y haz que comprendamos que, como el cielo aventaja a la tierra, así tus caminos aventajan a los nuestros y que es un gran honor haber sido llamados desde el amanecer, a trabajar en tu vida. Por Jesucristo, nuestros Señor.

TODOS: Amén