CICLO A
MONICIÓN DE ENTRADA
Nos llamamos cristianos porque hemos sido llamados por Cristo; llamados a seguirle. Pero su llamamiento es de cada día. La celebración de hoy nos plantea un dilema y es preciso elegir.
Con esa invitación que Dios dirige a cada uno de nosotros, nos disponemos a celebrar dignamente estos misterios, de pie, cantando juntos.
LECTURAS
PRIMERA LECTURA: Jeremías le reclama a Dios; primero me seduces para servirte y luego me abandonas en las dificultades. El profeta continuará porque siente más fuerte la voz que lleva dentro que lo sostiene. Escuchemos.
SEGUNDA LECTURA: San Pablo nos pide que el culto que se debe presentar a Dios es una vida santa y agradable y para lograr este objetivo pide que "no se dejen transformar por los criterios de este mundo". Escuchemos.
EVANGELIO: Jesús les anuncia a sus discípulos que van a Jerusalén y que allí padecerá, morirá y resucitará al tercer día. Para seguir a Jesús nos pide renunciar a sí mismos y tomar nuestra cruz. Escuchemos.
OFRENDAS: San Pablo nos ha dicho hoy: «Os exhorto, hermanos, por la misericordia de Dios, a presentar vuestros cuerpos como hostia viva, santa, agradable a Dios.» Con las ofrendas de Pan y vino presentemos también al Señor todo nuestro ser.
ORACIÓN UNIVERSAL
SAC.: Pidamos, hermanos, al Señor para que escuche las suplicas de su pueblo. Oremos diciendo:
TODOS: Escucha, Señor, nuestra oracion.
SAC.: Escucha, Señor, las oraciones de tu pueblo y renuevanos con tu Espíritu de verdad, para que nunca nos dejemos engañar por las seducciones del mundo y sepamos discernir lo bueno, lo que te agrada, lo perfecto, y carguemos con la cruz, acompañando a Cristo, nuestra esperanza. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
TODOS: Amén