CICLO A
MONICIÓN DE ENTRADA
Queridos hermanos, les damos una cordial bienvenida, a la celebración de esta Santa Misa correspondiente al XVII domingo del Tiempo Ordinario, en el que las lecturas nos hablan de la sabiduría divina, necesaria para conducirnos bien por este mundo y saber elegir con buen discernimiento entre el bien y el mal, entre lo que nos conviene y lo que debemos desechar.
Nuestra reunión, en verdad, no tendrá sentido, si no hemos optado sabiamente por Cristo, si no estamos dispuestos a optar por él, nuestro único absoluto, nuestro único Señor. Optemos por lo más valioso, Cristo Jesús, y comencemos esta santa misa con el canto de entrada
LECTURAS
PRIMERA LECTURA: Salomón pide el auxilio de Dios para el servicio de autoridad; le pide sabiduría de corazón para distinguir entre el bien y el mal. A Dios le agradó esa petición y además le concede otros beneficios. Escuchemos.
SEGUNDA LECTURA: Dios nos ha predestinado a alcanzar la imagen de su Hijo. Logremos la imagen de Jesucristo conforme caminamos a la vida eterna; es el proyecto del cristiano, en Cristo seremos glorificados. Escuchemos.
EVANGELIO: El evangelio de hoy, a través de tres parábolas, el tesoro, la perla y la red, nos enseña que el Reino de Dios tiene un valor incalculable, y que quien lo descubre, renuncia a todo con tal de poseerlo. Escuchemos.
OFRENDAS: Hermanos, es el momento de llevar al altar nuestras ofrendas de pan y vino. Con ellas también ofrezcamos a Dios nuestro corazón.
ORACIÓN UNIVERSAL
SAC.: Pidamos, hermanos, el auxilio del Espíritu Santo para que inspire nuestras oraciones y ruegue con nosotros por las necesidades del mundo. Oremos.diciendo:
TODOS: Danos, Señor, tu amor y escuchanos
SAC.: Señor Dios, que en Cristo, nos has hecho descubrir el tesoro escondido y la perla de gran valor, concédenos la luz de tu Espíritu, para que, viviendo en medio del mundo, sepamos valorar las riquezas inestimables de reino y, para poseerlas, estemos dispuestos a renunciar a todo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
TODOS: Amén